Los verbos pronominales
Resumen
Los verbos pronominales llevan un pronombre reflexivo (me, te, se, nous, vous, se) que concuerda con el sujeto; abarcan cuatro sentidos —reflexivo, recíproco, idiomático y pasivo— y forman siempre sus tiempos compuestos con être.
Explicación
Un verbo pronominal es un verbo empleado con un pronombre reflexivo adicional que remite al sujeto. El pronombre cambia según la persona: je me lave, tu te laves, il/elle/on se lave, nous nous lavons, vous vous lavez, ils/elles se lavent. Ante vocal o h muda, me, te y se se eliden en m', t', s' (je m'appelle, il s'habille). El pronombre reflexivo se coloca justo delante del verbo en los tiempos simples y delante del auxiliar en los compuestos; en el imperativo afirmativo pasa detrás del verbo y te se convierte en toi (lave-toi !).
Los verbos pronominales abarcan cuatro sentidos. Reflexivo: el sujeto actúa sobre sí mismo — elle se regarde dans le miroir. Recíproco, con un sujeto en plural cuyos miembros actúan unos sobre otros — ils se parlent, nous nous aimons. Intrínseco o idiomático, donde el pronombre forma parte del verbo sin aportar el matiz de «sí mismo» — se souvenir, s'en aller, se moquer de, s'évanouir. Y pronominal de sentido pasivo, para verdades generales sobre cosas más que sobre personas — ça se vend bien, le français se parle ici, ce mot ne s'écrit pas comme ça.
En todos los tiempos compuestos, los verbos pronominales toman être, nunca avoir: je me suis levé(e), nous nous sommes couché(e)s, ils se sont écrit. Es el dato más fiable sobre ellos y explica por qué el participio parece tan a menudo «concordado». Decir «je m'ai lavé» es siempre incorrecto.
La concordancia, sin embargo, se hace con el complemento directo que precede, y no ciegamente con el sujeto. Cuando el pronombre reflexivo es él mismo el complemento directo, precede al verbo y el participio concuerda con él (y por tanto con el sujeto): elle s'est lavée, ils se sont vus. Cuando un complemento directo sigue al verbo, el participio queda invariable: elle s'est lavé les mains (el complemento directo les mains va después; se es indirecto, «a sí misma»). Con los verbos recíprocos cuyo pronombre es indirecto, tampoco hay concordancia: elles se sont parlé (parler à quelqu'un).
Lo reflexivo también puede invertir el sentido de un verbo, así que trata las formas pronominales como entradas distintas: rendre (devolver) vs se rendre (dirigirse / rendirse), douter (dudar) vs se douter (sospechar), passer (pasar) vs se passer (ocurrir). Elegir la forma pronominal es una decisión léxica y semántica, no un mero añadido gramatical.
Regla práctica: elige el pronombre reflexivo que corresponda al sujeto, colócalo justo delante del verbo (o del auxiliar), usa être en todos los tiempos compuestos y decide la concordancia preguntándote si un complemento directo precede al verbo. Si lo precede, concuerda; si el complemento directo sigue o el pronombre es indirecto, deja el participio invariable.
Ejemplos
Je me lève à sept heures tous les matins. — Me levanto a las siete todas las mañanas. (Reflexivo: el sujeto actúa sobre sí mismo; el pronombre concuerda con el sujeto (me).)
Ils se téléphonent tous les soirs. — Se llaman por teléfono todas las noches. (Recíproco: un sujeto plural cuyos miembros actúan uno sobre otro.)
Je me souviens très bien de ce jour-là. — Me acuerdo muy bien de aquel día. (Idiomático: se souvenir solo existe en forma pronominal.)
Ce livre se vend très bien en ce moment. — Este libro se vende muy bien ahora mismo. (Pronominal de sentido pasivo: se usa para una cosa, no para una persona.)
Elle s'est levée, puis elle s'est lavé les mains. — Se levantó y luego se lavó las manos. (Contraste de concordancia: levée (se = objeto directo) frente a lavé (les mains sigue; se es indirecto).)
Dépêchez-vous, le train part dans cinq minutes ! — ¡Daos prisa, el tren sale en cinco minutos! (Imperativo afirmativo: el pronombre pasa detrás del verbo (vous → -vous).)
Errores frecuentes
Elle s'est lavé les mains, puis elle s'est lavé.
Elle s'est lavé les mains, puis elle s'est lavée.
Los verbos pronominales toman siempre être, pero el participio concuerda con el complemento directo que precede, no automáticamente con el sujeto. En elle s'est lavée, el pronombre reflexivo se es el complemento directo, así que el participio concuerda: lavée. Pero en elle s'est lavé les mains, el complemento directo es les mains y va después del verbo, mientras que se pasa a ser indirecto («a sí misma»); como no precede ningún complemento directo, el participio queda invariable: lavé. El mismo verbo da, pues, lavée o lavé según siga o no un complemento directo. Regla práctica: pregúntate qué resulta afectado directamente y si va antes del verbo.
Requisitos previos
Reglas relacionadas
pronominal-verbsreflexivecliticsparticiple-agreement